Hombre acostado experimentando ardor en el pecho y síntomas de reflujo ácido gastroesofágico

¿Qué es el reflujo ácido? Causas, síntomas y cuándo preocuparse

Actualizado en 2026 por la Dra. Ana García Navarro, especialista en cirugía esofágica y Jefa de la Unidad de Cirugía General del Hospital Vithas Granada.

¿Qué es el reflujo ácido?

El reflujo ácido ocurre cuando el contenido del estómago —parcialmente digerido y mezclado con ácido gástrico— asciende hacia el esófago, el conducto que comunica la boca con el estómago. También se conoce como regurgitación ácida o, en su forma crónica, reflujo gastroesofágico.

Es algo que prácticamente todo el mundo experimenta alguna vez, especialmente después de una comida copiosa, picante o con alcohol, y no suele ser motivo de preocupación cuando es puntual. El problema aparece cuando se repite con frecuencia: si los síntomas de reflujo aparecen más de dos veces por semana, puede tratarse de una condición médica conocida como enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que sí requiere valoración y, en muchos casos, tratamiento.

Síntomas del reflujo ácido

El síntoma más característico es la acidez o ardor que sube desde el estómago hacia el pecho o la garganta (pirosis), especialmente después de comer o al agacharse o tumbarse. Pero el reflujo puede manifestarse de formas menos evidentes:

  • Sensación de ardor en el pecho tras las comidas
  • Regurgitación de contenido ácido o amargo hacia la boca
  • Dolor torácico al agacharse o acostarse
  • Sabor agrio en la parte posterior de la boca
  • Dificultad o molestia al tragar

Reflujo silencioso: cuando no hay acidez evidente

En algunos pacientes, el síntoma clásico de acidez no está presente, pero el ácido sí afecta a la garganta y las vías respiratorias. Es lo que se conoce como reflujo silencioso (o reflujo laringofaríngeo), y puede manifestarse como:

  • Dolor de garganta crónico
  • Ronquera o cambios en la voz
  • Carraspeo constante
  • Tos persistente sin causa aparente

Al no asociarse a la acidez típica, este tipo de reflujo puede pasar desapercibido durante mucho tiempo antes de diagnosticarse correctamente.

¿Qué complicaciones puede causar el reflujo si no se trata?

Un reflujo ocasional no suele tener consecuencias. El problema es el reflujo crónico y no tratado, que con el tiempo puede irritar de forma repetida la mucosa del esófago y dar lugar a:

  • Esofagitis: inflamación del esófago, que puede llegar a producir úlceras o sangrado
  • Estenosis esofágica: estrechamiento del esófago por la formación de tejido cicatrizal, que dificulta el paso de los alimentos
  • Esófago de Barrett: un cambio en las células que recubren el esófago como respuesta a la irritación crónica. Es poco frecuente y se desarrolla tras años de reflujo mal controlado, pero es relevante porque se considera una lesión premaligna, es decir, aumenta ligeramente el riesgo de cáncer de esófago y requiere seguimiento médico
  • Problemas respiratorios: el ácido inhalado hacia las vías respiratorias puede favorecer tos crónica, asma o, en casos puntuales, neumonía
  • Erosión del esmalte dental, por el contacto repetido del ácido con la boca

Es importante matizar que estas complicaciones son la excepción, no la norma: aparecen tras años de reflujo crónico sin diagnosticar ni tratar, no por episodios puntuales de acidez tras una comida pesada.

¿Cuándo consultar al médico por reflujo?

Se recomienda pedir valoración médica si los síntomas de reflujo aparecen más de una o dos veces por semana, o si no mejoran con medidas básicas (cambios en la dieta, elevar el cabezal de la cama, evitar tumbarse tras comer).

Además, conviene consultar de forma más urgente si aparece:

  • Dificultad progresiva para tragar (disfagia)
  • Pérdida de peso no intencionada
  • Vómitos con sangre o heces oscuras (posible sangrado digestivo)
  • Dolor torácico intenso —especialmente si hay dudas sobre si puede ser de origen cardíaco, debe descartarse siempre en urgencias
  • Ronquera o tos persistente sin causa clara, que no mejora en varias semanas

Un diagnóstico temprano, habitualmente mediante endoscopia digestiva alta, permite tratar el reflujo antes de que aparezcan complicaciones.

Tratamiento del reflujo ácido y la ERGE

El abordaje del reflujo es escalonado, y no siempre requiere cirugía:

Cambios en el estilo de vida

  • Evitar comidas copiosas, grasas o muy condimentadas, y no tumbarse justo después de comer
  • Reducir o eliminar alcohol, café y tabaco
  • Perder peso si existe sobrepeso u obesidad
  • Elevar el cabezal de la cama unos centímetros para dormir

Tratamiento farmacológico

En la mayoría de los pacientes, los síntomas se controlan con medicación que reduce la acidez gástrica (inhibidores de la bomba de protones u otros antiácidos), siempre bajo indicación médica.

Tratamiento quirúrgico

Cuando el reflujo es crónico, no responde bien al tratamiento médico, o está asociado a una hernia de hiato relevante, puede plantearse una cirugía antirreflujo (como la funduplicatura), que refuerza mecánicamente la barrera entre el estómago y el esófago. Es una decisión que se valora de forma individualizada, tras estudio completo del paciente.

Más información en cirugía esofágica.

Preguntas frecuentes sobre el reflujo ácido

¿Es lo mismo reflujo ácido que ERGE? No exactamente. El reflujo ácido ocasional lo experimenta casi todo el mundo. Se habla de ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico) cuando los síntomas son frecuentes (más de dos veces por semana) o suficientemente intensos como para afectar a la calidad de vida o dañar el esófago.

¿El reflujo ácido puede causar cáncer? El reflujo crónico y mal controlado durante años puede, en casos poco frecuentes, derivar en esófago de Barrett, una lesión premaligna que aumenta ligeramente el riesgo de cáncer de esófago. No es lo habitual y se previene con diagnóstico y tratamiento a tiempo.

¿Qué es el reflujo silencioso? Es un tipo de reflujo que no produce la acidez típica, pero sí afecta a la garganta y las vías respiratorias, causando síntomas como ronquera, carraspeo o tos persistente, sin el síntoma clásico de ardor.

¿Cuándo se necesita cirugía para el reflujo? Cuando el reflujo es crónico, no responde al tratamiento médico o se asocia a una hernia de hiato relevante. En estos casos puede valorarse una cirugía antirreflujo, siempre tras un estudio individualizado del paciente.

Especialista en reflujo gastroesofágico en Granada

La Dra. Ana García Navarro es Jefa de la Unidad de Cirugía General del Hospital Vithas Granada y especialista en cirugía esofágica, incluyendo el diagnóstico y tratamiento quirúrgico de la enfermedad por reflujo gastroesofágico y la hernia de hiato.

¿Tienes reflujo frecuente y quieres una valoración? Pide tu cita en el 639 86 36 31.



CIRUGÍA GENERAL, DEL APARATO DIGESTIVO Y CIRUGÍA BARIÁTRICA

El equipo de la clínica de obesidad de la Dra. García Navarro cuenta con gran experiencia en operaciones de cirugía de la obesidad. Miles de pacientes han sido intervenidos de cirugía bariátrica con éxito. Las intervenciones más adecuadas en operación bariátrica son: La gastrectomía vertical, la banda gástrica y el bypass gástrico. Todas ellas se realizan por laparoscopia, sin abrir el abdomen. Desde el 16 de Enero de 2023, Jefa de la Unidad de Cirugía General del Hospital Vithas Granada coordinando un equipo de diez profesionales punteros en las técnicas más avanzadas en cirugía láser y robótica.

 

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