¿Qué es una crisis hemorroidal? Duración, causas y cuándo acudir a urgencias
¿Qué es una crisis hemorroidal?
Las hemorroides no siempre son una enfermedad: en su estado normal son formaciones venosas alrededor y dentro del ano y el recto, y resultan indoloras. El problema aparece cuando estas venas se dilatan de forma anormal y se inflaman, dando lugar a lo que se conoce como ataque o crisis hemorroidal: un episodio en el que las hemorroides se vuelven dolorosas, pican y/o sangran.
¿Cuánto dura una crisis hemorroidal? Con un tratamiento adecuado, la mayoría de las crisis hemorroidales no suelen durar más de 3 a 4 días. Si el dolor persiste más de una semana, empeora progresivamente o no mejora con las medidas habituales, es necesario acudir a un especialista para descartar complicaciones como una trombosis hemorroidal.
Las venas de la región anal se dilatan ligeramente cada vez que defecamos; el problema surge cuando permanecen dilatadas de forma permanente. Los síntomas más habituales de una crisis son:
- Dolor y sensación de quemazón, que empeora al defecar, sentarse o caminar
- Picor o irritación en la zona anal
- Sangrado leve al final de la deposición, visible en el papel o la ropa interior
- Aparición de un bulto o “bola” en el borde del ano, en los casos de trombosis externa
El dolor anal suele ir acompañado de alguna complicación concreta: una trombosis (interna o externa, según la vena afectada), un absceso (dolor pulsátil y continuo) o una fisura anal (dolor intenso y punzante al defecar).
¿Cuándo ir a urgencias por una crisis hemorroidal?
En la mayoría de los casos, una crisis hemorroidal se puede manejar en casa o con la visita programada a un especialista. Sin embargo, se recomienda acudir a urgencias o consultar de forma prioritaria si aparece cualquiera de estas señales:
- Sangrado abundante o continuo (no solo unas gotas al limpiarse)
- Dolor muy intenso y repentino, especialmente si se palpa un bulto duro y morado (posible trombosis hemorroidal aguda)
- Fiebre, junto con dolor anal (posible signo de absceso o infección)
- Mareo, palidez o sensación de debilidad asociados al sangrado (riesgo de anemia)
- Síntomas que no mejoran tras una semana de tratamiento adecuado
Estos signos pueden corresponder a una crisis hemorroidal complicada, pero también pueden ocultar otras patologías digestivas que solo un especialista puede diagnosticar correctamente mediante una exploración proctológica. Ante la duda, es preferible consultar.
Causas y factores que contribuyen a una crisis hemorroidal
El origen habitual es el exceso de presión mantenida en las venas hemorroidales, que provoca su congestión. Los factores más frecuentes son:
- Vida sedentaria, o permanecer mucho tiempo sentado o de pie
- Esfuerzos físicos repetidos y bruscos
- Trastornos del tránsito intestinal (estreñimiento, diarrea o uso de laxantes irritantes), que obligan a esfuerzos repetidos de empuje
- Alcohol, especias, café, té y tabaco
- Deshidratación
- Embarazo y parto
- Enfermedades del aparato digestivo o hepáticas (como la cirrosis), que pueden favorecer la congestión venosa; en estos casos suelen acompañarse de otros signos como dolor abdominal persistente, pérdida de peso o fiebre
- Predisposición familiar (herencia)
Cómo tratar una crisis hemorroidal
Existen dos grandes familias de técnicas:
- Técnicas restrictivas: reducen el volumen del estómago y ralentizan el paso de los alimentos, sin alterar su absorción (banda gástrica, gastrectomía en manga o sleeve).
- Técnicas mixtas (restrictivas + malabsortivas): además de reducir el estómago, disminuyen la cantidad de nutrientes absorbidos, lo que se traduce en una pérdida de peso mayor (bypass gástrico, cruce duodenal, derivación biliopancreática).
Todas estas intervenciones pueden realizarse por laparoscopia, con mínima invasión, menor dolor postoperatorio y recuperación más rápida.
Tipos de reducción de estómago
Existen distintos niveles de tratamiento, desde medidas básicas hasta la cirugía en los casos más avanzados.
Prevención
El ejercicio regular fortalece la musculatura anorrectal, y una dieta rica en fibra ayuda a evitar el estreñimiento y los esfuerzos que favorecen la aparición de hemorroides. Para la higiene de la zona, es preferible usar productos suaves (como aceite de almendras) en lugar de jabones con pH irritante, y evitar el lavado excesivo, que puede irritar la mucosa. También conviene moderar el alcohol y mantener una buena hidratación, evitando el picante y el café en exceso.
Medidas básicas durante la crisis
- Mantener una higiene anal cuidadosa
- Evitar el papel higiénico seco (mejor toallitas suaves sin alcohol)
- Aplicar frío local (compresas o baños de asiento)
- Evitar alimentos irritantes: café, té, especias, mostaza, alcohol
- Evitar esfuerzos que aumenten la presión abdominal (cargar peso, empujar en exceso)
- Prevenir el estreñimiento con una dieta rica en fibra
Tratamientos locales
Ante una crisis confirmada, suelen emplearse medicamentos antihemorroidales locales en crema (con cánula para aplicación externa e interna) o en supositorios, que alivian la irritación y favorecen la curación; algunos incluyen anestésico local para un alivio más rápido. Ante la duda sobre qué producto usar, lo más seguro es consultar con un médico.
Tratamientos avanzados y cirugía
Cuando las hemorroides están muy desarrolladas o las crisis se repiten, puede ser necesario recurrir a procedimientos más específicos: tratamiento con láser diodo (HeLP), el procedimiento Rafaelo mediante radiofrecuencia, inyecciones esclerosantes, fotocoagulación por infrarrojos, ligadura elástica o, en los casos más avanzados, cirugía (hemorroidectomía) bajo anestesia local o general.
Estas técnicas se enmarcan dentro de la cirugía proctológica, una de las áreas de especialización de la Dra. García Navarro.
Preguntas frecuentes sobre la crisis hemorroidal
¿Cuánto tiempo dura una crisis hemorroidal? Habitualmente no dura más de 3 a 4 días si se siguen las medidas básicas y, si es necesario, tratamiento local. Si se prolonga más de una semana o empeora, conviene consultar a un especialista.
¿Qué hacer ante una crisis de hemorroides? Aplicar frío local, evitar alimentos irritantes y esfuerzos que aumenten la presión abdominal, cuidar la higiene de la zona y, si el dolor no cede, utilizar un tratamiento local antihemorroidal bajo indicación médica.
¿Cuándo se considera una crisis hemorroidal? Cuando unas hemorroides, normalmente indoloras, se inflaman y provocan dolor, picor y/o sangrado. Es ese cambio de una hemorroide “silenciosa” a sintomática lo que define la crisis.
¿Cuándo ir a urgencias por hemorroides? Si hay sangrado abundante o continuo, dolor muy intenso con un bulto duro y morado, fiebre asociada, o síntomas que no mejoran tras una semana de tratamiento. En esos casos es preferible una valoración médica urgente.
Especialista en patología hemorroidal en Granada
La Dra. Ana García Navarro es Jefa de la Unidad de Cirugía General del Hospital Vithas Granada y especialista en cirugía proctológica, incluyendo el tratamiento de hemorroides mediante técnicas mínimamente invasivas como el procedimiento Rafaelo.
¿Necesitas valoración por una crisis hemorroidal? Pide tu cita en el 639 86 36 31.
